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¿Quiénes son los mineros y por qué son tan importantes para el funcionamiento de Bitcoin?

Aprender¿Quiénes son los mineros y por qué son tan importantes para el funcionamiento de Bitcoin?

La auténtica genialidad de Bitcoin reside más en su económico diseño que en cualquier innovación tecnológica. Para crear un sistema de pago que no requiera que los participantes dependan de un intermediario (como un banco o un procesador de pagos) que facilite las transacciones y que al mismo tiempo evite el “doble gasto” de monedas, Bitcoin tuvo que crear un incentivo para que en múltiples nodos de la red se conservara una copia del mismo libro de registro de transacciones, lo que evitaba que los participantes de la red tuvieran que depender de un único responsable del libro de registro. La solución de Bitcoin fue que los “mineros” proporcionaran la potencia de cálculo necesaria para mantener un historial público y validado de las transacciones.

Los mineros compiten por tener el derecho de añadir nuevos bloques a la cadena de bloques (de media, un bloque cada 10 minutos). Obtienen ese derecho resolviendo un algoritmo matemático complejo que requiere una potencia de cálculo significativa (“prueba de trabajo”) para encontrar un valor extremadamente raro y para validar y ordenar las transacciones. Es como ejecutar servidores informáticos que generan números aleatorios hasta que alguien acierte la combinación acertada de números ganadores de lotería. El primer minero que encuentre el valor extremadamente raro obtiene el derecho de añadir el siguiente bloque de transacciones validadas a la cadena de bloques. Para ello, los mineros deben tener sus equipos informáticos funcionando constantemente, a todas horas, en una carrera por ganar el derecho de cada bloque.

Los mineros proporcionan la inversión computacional para mantener el libro de registro Bitcoin y garantizar la disponibilidad de la red. Este sistema de recompensa por bloque incentiva económicamente a los mineros para que sean los encargados de hacer cumplir las reglas. Utiliza un mecanismo de consenso de prueba de trabajo para garantizar la disponibilidad de la red y hacer que los mineros compitan entre ellos para validar las transacciones que se almacenan de forma inalterable en la cadena de bloques.

La minería cuesta dinero, sobre todo la electricidad y los costes de mantenimiento necesarios para que los equipos informáticos funcionen a todas horas para competir por cada bloque. En los inicios de la historia de Bitcoin, las personas podían utilizar sus ordenadores personales para ganar bloques con éxito. Pero la minería ha crecido tanto que ahora es necesario disponer de equipos de especializados, por lo que la minería se ha profesionalizado. Ahora se requiere una inversión considerable en hardware y contar con la experiencia técnica necesaria para ejecutar o participar en centros de datos de gran escala y poder ganar bloques con éxito.

Entonces, ¿cuáles son los incentivos económicos para que los mineros proporcionen su potencia de cálculo a la red? Cuando un minero gana un bloque, obtiene una recompensa en bitcoin que consta de dos partes: (1) se liberan un número determinado de monedas bitcoin (se trata de una “bonificación” fija como recompensa del bloque, que se reduce con el tiempo), y (2) las comisiones de red de las transacciones pagadas por los remitentes de todas las transacciones contenidas en su bloque.

El protocolo de Bitcoin emitió (en su lanzamiento original) 21 millones de monedas, que es el número total de monedas que existirá en el sistema Bitcoin. Por cada bloque extraído, el software libera una cantidad de monedas (la cantidad de bonificación estática por bloque) de ese suministro de 21 millones al nodo minero ganador, que luego puede distribuir esas monedas a otros usuarios de la red. De esta manera, el sistema Bitcoin utiliza un proceso competitivo de prueba de trabajo, basado en un conjunto de reglas, para liberar más monedas de los 21 millones de monedas emitidas aproximadamente cada 10 minutos.

El protocolo Bitcoin establece que el importe de la bonificación fija por cada bloque minado se reduce a la mitad aproximadamente cada cuatro años. Al principio, la bonificación era de 50 monedas por bloque; el protocolo de Bitcoin reduce esta cantidad a la mitad aproximadamente cada 4 años: primero se redujo a 25 monedas y actualmente está en 12,5 monedas. En mayo de 2020, la bonificación fija por bloque se reducirá de nuevo a la mitad quedando en 6,25 monedas.

La cuantía de la bonificación estática para cada bloque extraído continúa reduciéndose a la mitad cada 4 años hasta que se libere la circulación total de 21 millones de Bitcoins (que se emitieron en el sistema tras el lanzamiento de Bitcon), y luego el subsidio desaparece por completo. Por lo tanto, la bonificación estática nunca tuvo la intención de ser la fuente principal de ingresos para apoyar a los mineros. En la próxima reducción a la mitad en 2020, casi el 90% de todos los Bitcoins del suministro emitido de 21 millones habrán sido liberados.

El diseño de Bitcoin pretendía que, a medida que disminuía la bonificación fija (en forma de bitcoin recién minados), los mineros ganaran más con las comisiones de las transacciones contenidas en los bloques. De este modo, una vez desaparecida la recompensa en forma de bonificación, debe ser reemplazada de forma permanente por las comisiones de transacción.

Pero para que los mineros sigan obteniendo suficientes incentivos económicos por garantizar la seguridad de la cadena de bloques de Bitcoin a medida que disminuye la bonificación fija, se requieren bloques de mayor tamaño. Estos bloques más grandes deben acomodar millones o incluso miles de millones de transacciones, cada una de las cuales generará a los mineros más ingresos por comisiones de transacción con el fin de compensar los ingresos que se pierden debido a la reducción de la bonificación fija.

Lamentablemente, la red BTC ha mantenido el tamaño de bloque muy pequeño, tan sólo 1 MB, lo que admite muy pocas transacciones. Esto no proporcionará a los mineros suficientes ingresos por comisiones de transacción, mientras que la bonificación fija siga reduciéndose a la mitad.

El Bitcoin SV restaura la visión original de Satoshi. Es decir, desbloquea el tamaño del bloque, dando lugar a una capacidad de datos ilimitada. De este modo, BSV admite bloques con un gran número de transacciones, lo que permite sostener la rentabilidad de la minería en los años venideros incluso con comisiones de transacción bajas.